La crianza de los hijos es uno de los trabajos más difíciles del mundo, si no el más difícil. Después de todo, los niños no vienen con manuales o instrucciones de funcionamiento. En busca de orientación, muchos padres recurren a su propia infancia para obtener ideas sobre cómo criar a los hijos de la manera correcta, o al menos, cómo no criarlos de la manera incorrecta.

Pero los tiempos cambian. La infancia de hace solo veinte o treinta años era muy diferente de lo que es hoy. Parece que los niños modernos enfrentan más desafíos y peligros gracias a Internet y la presión de sus compañeros y los medios de comunicación para crecer demasiado rápido. Como resultado, muchos niños recurren a las drogas y el alcohol como una forma de hacer frente, adaptarse y automedicarse.

Los niños no vienen con manuales de cómo criarse, pero existen recursos que pueden ayudar a los padres a criarlos para que sean personas felices y saludables y para evitar la adicción a las drogas y al alcohol. Aquí hay tres cosas que los expertos en adicciones quieren que sepas:

  1. Mientras más tiempo puedas mantener a tus hijos lejos de las drogas, mejor

Numerosos estudios han confirmado que cuanto más joven es una persona que comienza a experimentar con drogas y alcohol, es más probable que desarrolle una adicción. Por ejemplo, los investigadores encontraron que casi el 40% de las personas que comenzaron a consumir alcohol a los 14 años o antes desarrollaron dependencia más adelante en la vida, en comparación con solo el 10% que esperaron para beber hasta que tenían 21 años o más.

Este mismo patrón se ha encontrado con el consumo de drogas. Cada año de retraso se traduce en una disminución del 5% en el riesgo de desarrollar una adicción.

El mecanismo exacto de este fenómeno no se comprende por completo, pero lo que se sabe es que el cerebro todavía se está desarrollando a mediados de los 20 años. Cualquier cambio en la estructura o la química parece hacer que un niño sea más vulnerable a la adicción a las drogas y al alcohol más adelante en la vida.

La conclusión aquí es esta: cuanto más tiempo pueda disuadir a su hijo de experimentar con drogas o alcohol, mejor.

  1. El “modelo europeo” no tiene validez

Algunos padres juran por lo que se llama el “Modelo Europeo” de beber, donde permiten que sus hijos beban alcohol ocasionalmente en eventos familiares. La creencia es que esto enseña a los niños la moderación y también desmitifica el alcohol, lo que limita su atractivo y reduce la probabilidad de que sus hijos se vuelvan “salvajes” más adelante en la vida.

Pero esta forma de pensar es una reliquia de una época pasada. La realidad de hoy es que el consumo excesivo de alcohol es ahora una epidemia mundial. De hecho, una encuesta realizada en 2011 encontró que la mayoría de los países europeos tienen tasas de intoxicación más altas entre los jóvenes que en Estados Unidos. Además, los jóvenes europeos informan que se emborrachan antes de los 13 años. Por lo tanto, la investigación concluyó que no hay evidencia de que una política liberal de consumo de alcohol en el hogar reduzca la probabilidad de abuso de alcohol.

Otro estudio a largo plazo de 561 estudiantes de secundaria descubrió que aquellos a quienes se les permitía beber ocasionalmente la cerveza o el vino de sus padres tenían cuatro veces más probabilidades de beber en exceso una vez que llegaban a la escuela secundaria.

La conclusión aquí es: si bien puede pensar que le está diciendo a sus hijos que “beber con moderación está bien …”, lo que pueden estar escuchando es: “mis padres están de acuerdo con que yo beba”.

  1. Problemas emocionales reales pueden estar al acecho detrás del abuso

Muchas personas experimentaron con drogas o alcohol mientras crecían porque tenían curiosidad, eran amigos que lo estaban haciendo o simplemente querían parecer geniales. Y es tentador para los padres asumir que es por eso que su propio hijo está experimentando ahora.

Pero es importante que los padres entiendan que a menudo, el uso de sustancias es un intento de automedicarse para escapar de la tristeza y la depresión. La adolescencia es un momento en que los problemas de salud mental se presentan con mayor frecuencia. Por primera vez en la vida de su hijo, pueden sentirse ansiosos o deprimidos sin saber la causa o cómo lidiar con estos nuevos sentimientos.

La conclusión clave aquí es prestar atención. El consumo de sustancias de su hijo puede no ser de experimentación, sino más bien un verdadero grito de ayuda.

Si sospecha que su hijo está usando drogas o alcohol, hablar con un terapeuta puede ayudarlos a ambos. Si está interesado en explorar el tratamiento, contácteme hoy. Me encantaría hablar con usted sobre cómo puedo ayudarlo.

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Jeanette Razo-Gonzalez, LCSW verified by GoodTherapy.org

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